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Aislamiento térmico

Maximizando el confort térmico interior: cuando el aislamiento marca la diferencia

Entre todas las consideraciones técnicas y creativas que se deben de tener en consideración a la hora de optimizar una construcción para maximizar su confort térmico interior, hay una componente que destaca sobre manera: el aislamiento, el cual, se erige como el pilar inquebrantable de la eficiencia y la comodidad.
Y es que, la necesidad de comprender a fondo las implicaciones del aislamiento va mucho más
allá de simples conjeturas. Unas conjeturas, que primero de todo no son necesarias, al ser una cuestión basada puramente en la ciencia, la ingeniería y la arquitectura; donde conceptos como la termodinámica y la transferencia de calor, son los principales protagonistas.
¿Quieres conseguir la mejor eficiencia energética constructiva? Pues todo comienza con un buen aislamiento.

No es una opción, sino un imperativo en la concepción de un mundo más sostenible hacia el que todos debemos evolucionar, como detona la Agenda 2030 a través de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible).
Llegados a este punto, y esperando haber despertado tu inquietud por saber más acerca de este mundo, vamos a comenzar por brindarte una guía básica de buenas prácticas a la hora de instalar correctamente el aislamiento a pie de obra. Porque de nada vale un cálculo extraordinario, si luego no se respetan unos principios básicos en su instalación.
Guía paso a paso para la instalación de aislamiento térmico de la mejor forma posible.

  1. Selección de un equipo capaz y cualificado
    Es una de esas tareas que tienden a infravalorarse y dejarse a personal relativamente poco cualificado, dada su teórica sencillez. Pero la realidad es que, si su instalación no se ejecuta de
    forma correcta, la experiencia nos dice que las consecuencias de disconfort pueden ser realmente graves. Luego no es un tema para nada insustancial.
  2. Complemento impermeabilizante en zonas de alta humedad
    Para asegurarnos que el aislamiento se no se humedece y pierde su capacidad aislante, es importante que sea protegido de forma correcta en ambientes especialmente críticos a nivel
    humedad. En este sentido, hay dos elementos que pueden resultar especialmente útiles. Las
    barreras antihumedad, que se ponen entre el aislamiento y la cara exterior. Y las barreras de vapor que se ponen entre el aislamiento y la cara interior. Siendo ambas complementarias, puesto que la primera protege el aislamiento en sí; y la segunda, la cara vista de la edificación, como puede ser el pladur. Así evitamos que el vapor de agua provoque que el aislamiento disminuya sus propiedades protectoras o, que nos aparezcan esas manchas negras tan desagradables en el interior.
  3. Sellado de alta calidad contra infiltraciones indeseadas
    Utiliza selladores de alta calidad para cerrar todas las juntas, grietas y aberturas en el sistema de aislamiento. Presta especial atención a las conexiones de ventanas, puertas y sistemas de
    fontanería. Así como a los puntos dónde se presentan discontinuidades en la geometría, como
    pueden ser las esquinas, especialmente críticas porque confluyen distintos planos. De este modo, evitaremos un fenómeno denominado como puente térmico, que se caracteriza por ser un punto crítico o vulnerable, en la continuidad del aislamiento.
  4. Ventilación intramuros adecuada
    De forma errónea, se puede pensar que cuanto más estanco y cerrado sea el espacio de las cámaras de aire en el interior de los muros, mejor será el resultado que brinden. Pero la realidad es que el vapor de agua, condensa con mayor facilidad en espacio cerrados dónde existe poca o nula corriente de aire interior. Por lo que una adecuada ventilación en estas cámaras, ayudará a garantizar que las humedades intramuros no serán un problema. Y que, por tanto, el aislamiento no se va a ver comprometido en ningún momento.
  5. Supervisión y pruebas de estanqueidad
    Para terminar, siempre recomendamos que, en este tipo de instalaciones, siempre haya una
    persona de referencia a modo supervisor, para que pueda ir auditando en tiempo real la ejecución de los trabajos. Y que, si es posible, a la conclusión del proyecto, se hagan las correspondientes pruebas de estanqueidad, para corroborar la correcta instalación. Si bien, este tipo de práctica esta muy poco extendida, a no ser que el edificio sea objeto de posible certificación energética de nivel avanzado (Leed, Pasivhaus, etc.)
    A continuación, y para cerrar este artículo, nos gustaría sintetizarte los tipos de aislamiento más
    extendidos, que podrás encontrar a día de hoy en el mercado:
  • Fibra de Vidrio: La clásica fibra de vidrio es conocida por su aislamiento térmico eficaz y es ampliamente utilizada en la construcción. Su resistencia a la conducción térmica es baja, lo
    que la convierte en una elección sólida.
  • Poliestireno Expandido (EPS): Este material ligero es un aislante de celda cerrada que ofrece una buena resistencia a la conducción térmica y es popular para la construcción de estructuras modulares.
  • Lana de Roca: La lana de roca es un aislante mineral con propiedades ignífugas. Ofrece una excelente resistencia al fuego y una buena eficiencia energética.
  • Poliuretano (PUR): El poliuretano es conocido por su alta resistencia térmica y baja conductividad térmica. Es versátil y se utiliza comúnmente en aislamientos de pared.
  • Aerogel: El aerogel es un material extremadamente ligero con propiedades de aislamiento excepcionales. Aunque caro, su eficiencia lo convierte en una elección muy adecuada para estructuras que demanden una ligereza extrema.
  • Poliestireno Extruido (XPS): Este material aislante de celda cerrada es duradero y resistente a la humedad, lo que lo hace ideal para aplicaciones en exteriores.
  • Espuma de Polisocianurato (PIR): La PIR es apreciada por su alta resistencia térmica y versatilidad. Es común en techos y paredes.
  • Celulosa Soplada: Fabricada a partir de papel reciclado, la celulosa es ecológica y ofrece un buen aislamiento térmico.
  • Aislamiento de Vacío: Utiliza paneles con espacio de vacío para minimizar la transferencia de calor. Es ideal cuando se necesita un aislamiento delgado ultraeficiente.
  • Acero Airado: Esta opción rara combina acero con una estructura aireada para crear un aislamiento eficiente y resistente.

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